Obedeciendo La Palabra - Octubre 28, 2022
Palabra: Josué 34:1-35
Moises, un hombre temeroso de Dios, obediente y sumiso. Atento a la voz de Dios, en el v.4 nos dice: y Moisés alisó dos tablas de piedra como las primeras y se levantó de mañana y subió al monte Sinaí, como le mandó Jehová, y llevo en su mano las dos tablas de piedra. v.6. y pasando Jehová por delante de él, proclamó: Jehová! Jehová! Fuerte, misericordioso y piadoso tardo para la ira y grande en misericordia y verdad. v.7 que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.
Hermanos amados, esta palabra nos recuerda quién es nuestro Dios. No dejemos de buscar su presencia, de apartarnos un momento cada día y buscarlo en la intimidad para que su gloria esté siempre con nosotros y con nuestros hijos. Así resplandezca nuestra vida de su presencia!
Este día como todos los días es un buen tiempo para adorarle y exaltar su nombre.
Bendiciones, que tengan un bendecido día!
Moises, un hombre temeroso de Dios, obediente y sumiso. Atento a la voz de Dios, en el v.4 nos dice: y Moisés alisó dos tablas de piedra como las primeras y se levantó de mañana y subió al monte Sinaí, como le mandó Jehová, y llevo en su mano las dos tablas de piedra. v.6. y pasando Jehová por delante de él, proclamó: Jehová! Jehová! Fuerte, misericordioso y piadoso tardo para la ira y grande en misericordia y verdad. v.7 que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.
Hermanos amados, esta palabra nos recuerda quién es nuestro Dios. No dejemos de buscar su presencia, de apartarnos un momento cada día y buscarlo en la intimidad para que su gloria esté siempre con nosotros y con nuestros hijos. Así resplandezca nuestra vida de su presencia!
Este día como todos los días es un buen tiempo para adorarle y exaltar su nombre.
Bendiciones, que tengan un bendecido día!