Daily Bread/Pan Diario 2023 // Enero 16, 2023
Enero 16, 2023
Profecías
Isaias 1-6
Dios me los bendiga amados hermanos! Hoy nos toca leer los capítulos 1, 2, 3, 4, 5 y 6 del Libro profético de Isaias.
“Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crie hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí.”- Isaías 1:2
La nación de Judá había dejado de depender de Dios para depender de sus riquezas y sus propias fuerzas.
Cuando seguimos leyendo a través del capítulo uno, vemos que aun seguían trayendo ofrendas delante de Dios, pero estas no le eran de agrado a Dios porque esta nación andaba en pecado.
Es nuestra ofrenda de agrado a nuestro Dios? Le servimos a Dios como este pueblo que solo mostraba actos religiosos pero su corazón estaba en otro lugar?
“Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.” - Jeremías 17:10
Dios conoce nuestros corazones!
Dios en su misericordia llama a Jerusalén al arrepentimiento y le ofrece purificación (limpiarlos de los pecados). Le recuerda que una vez fue una ciudad justa y eso quiere que vuelva hacer.
Aunque tenemos una naturaleza pecaminosa, debemos recordar que en nuestro estado original, Dios nos creo a su imagen. El quiere que seamos esa imagen de El y para eso debemos volvernos a El, dejando el pecado atrás. El nos ofrece restauración. Renovar nuestras vidas. Hacernos nuevas criaturas.
En Isaias 2 nos habla de los postreros días, cuando Jehová vuelva a reinar en todas las naciones y entonces habrá juicio.
“La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y solo Jehová será exaltado en aquel día.”
Isaías 2:17 RVR1960
El orgullo, la altivez, la dependencia en nuestras propias fuerzas, todo esto será humillado. De que te sirve el orgullo?
Dejemos de confiar en nuestras propias fuerzas y dependamos de Jehová para que no caigamos en el juicio del soberbio.
Isaias 3 se enfoca en el juicio y vemos como todo es en vano si nuestro corazón está puesto en el lugar equivocado. Ahi de nosotros si nos apartamos del camino de Verdad.
Isaias 4 nos habla del futuro glorioso luego del Juicio.
“En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel.”
Isaías 4:2 RVR1960
Yo quiero estar entre los sobrevivientes. Donde quieres estar tu?
Para que seamos sobrevivientes y recibamos el galardón, debemos vivir en obediencia a nuestro Dios.
En Isaias 5 nos trae la parábola de la viña donde se esperaba un fruto dulce pero se producía un fruto amargo. Dios busca en nosotros Justicia y Rectitud. Que estamos produciendo?
“Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed.” - Isaías 5:13
No permitamos que la falta de conocimiento nos lleve cautivos. Tome tiempo para leer las escritura todos los días y conocer mas del Dios todopoderoso al que le servimos.
“¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”
Isaías 5:20 RVR1960
Hermanos, el tiempo en el que vivimos muchas inmoralidades se ven como normal. No nos dejemos engañar, sabemos lo que es pecado. No seamos participes de tapar el pecado, repudiemos el pecado y mantengamos nuestra mirada en Cristo.
“Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.”
Isaías 6:8
Antes de Isaias decir “Heme Aquí” hubo una purificación, fue limpiado de sus pecados. A nosotros también nos es necesario ser limpios de nuestros pecados para que podamos ser instrumentos de Dios.
—-
Padre bueno y padre eterno, gracias por Tu palabra. Gracias porque por medio de ella conocemos la verdad. Gracias por Tu misericordia infinita, que aun cuando pecamos nos llamas al arrepentimiento y estas dispuesto a limpiarnos de todo pecado.
Ayúdame a purificar mi vida. Quiero estar a tus servicios pero reconozco que para que me puedas usar tengo que estar limpio de pecado. Quiero conocerte más, alejarme del pecado y ser instrumento tuyo para traer otros a tus pies.
Purifícame Dios! Quiero decir “Heme aquí”, como el profeta Isaías. Muéstrame el camino, oh Dios!
Gracias por la obra que estas y seguirás haciendo en mi. Te amo Dios!
Hemos orado, en el nombre de Jesús! Amen!
Profecías
Isaias 1-6
Dios me los bendiga amados hermanos! Hoy nos toca leer los capítulos 1, 2, 3, 4, 5 y 6 del Libro profético de Isaias.
“Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crie hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí.”- Isaías 1:2
La nación de Judá había dejado de depender de Dios para depender de sus riquezas y sus propias fuerzas.
Cuando seguimos leyendo a través del capítulo uno, vemos que aun seguían trayendo ofrendas delante de Dios, pero estas no le eran de agrado a Dios porque esta nación andaba en pecado.
Es nuestra ofrenda de agrado a nuestro Dios? Le servimos a Dios como este pueblo que solo mostraba actos religiosos pero su corazón estaba en otro lugar?
“Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.” - Jeremías 17:10
Dios conoce nuestros corazones!
Dios en su misericordia llama a Jerusalén al arrepentimiento y le ofrece purificación (limpiarlos de los pecados). Le recuerda que una vez fue una ciudad justa y eso quiere que vuelva hacer.
Aunque tenemos una naturaleza pecaminosa, debemos recordar que en nuestro estado original, Dios nos creo a su imagen. El quiere que seamos esa imagen de El y para eso debemos volvernos a El, dejando el pecado atrás. El nos ofrece restauración. Renovar nuestras vidas. Hacernos nuevas criaturas.
En Isaias 2 nos habla de los postreros días, cuando Jehová vuelva a reinar en todas las naciones y entonces habrá juicio.
“La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y solo Jehová será exaltado en aquel día.”
Isaías 2:17 RVR1960
El orgullo, la altivez, la dependencia en nuestras propias fuerzas, todo esto será humillado. De que te sirve el orgullo?
Dejemos de confiar en nuestras propias fuerzas y dependamos de Jehová para que no caigamos en el juicio del soberbio.
Isaias 3 se enfoca en el juicio y vemos como todo es en vano si nuestro corazón está puesto en el lugar equivocado. Ahi de nosotros si nos apartamos del camino de Verdad.
Isaias 4 nos habla del futuro glorioso luego del Juicio.
“En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel.”
Isaías 4:2 RVR1960
Yo quiero estar entre los sobrevivientes. Donde quieres estar tu?
Para que seamos sobrevivientes y recibamos el galardón, debemos vivir en obediencia a nuestro Dios.
En Isaias 5 nos trae la parábola de la viña donde se esperaba un fruto dulce pero se producía un fruto amargo. Dios busca en nosotros Justicia y Rectitud. Que estamos produciendo?
“Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed.” - Isaías 5:13
No permitamos que la falta de conocimiento nos lleve cautivos. Tome tiempo para leer las escritura todos los días y conocer mas del Dios todopoderoso al que le servimos.
“¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”
Isaías 5:20 RVR1960
Hermanos, el tiempo en el que vivimos muchas inmoralidades se ven como normal. No nos dejemos engañar, sabemos lo que es pecado. No seamos participes de tapar el pecado, repudiemos el pecado y mantengamos nuestra mirada en Cristo.
“Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.”
Isaías 6:8
Antes de Isaias decir “Heme Aquí” hubo una purificación, fue limpiado de sus pecados. A nosotros también nos es necesario ser limpios de nuestros pecados para que podamos ser instrumentos de Dios.
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Padre bueno y padre eterno, gracias por Tu palabra. Gracias porque por medio de ella conocemos la verdad. Gracias por Tu misericordia infinita, que aun cuando pecamos nos llamas al arrepentimiento y estas dispuesto a limpiarnos de todo pecado.
Ayúdame a purificar mi vida. Quiero estar a tus servicios pero reconozco que para que me puedas usar tengo que estar limpio de pecado. Quiero conocerte más, alejarme del pecado y ser instrumento tuyo para traer otros a tus pies.
Purifícame Dios! Quiero decir “Heme aquí”, como el profeta Isaías. Muéstrame el camino, oh Dios!
Gracias por la obra que estas y seguirás haciendo en mi. Te amo Dios!
Hemos orado, en el nombre de Jesús! Amen!